El limpiador de metales Venus es la solución profesional para devolver el esplendor original a las superficies metálicas desgastadas por el tiempo, el uso o la oxidación. Su fórmula de acción profunda no solo limpia, sino que pule y protege, eliminando manchas, opacidad y residuos difíciles sin rayar las superficies. Es el aliado ideal tanto para objetos de decoración como para piezas de cocina y ferretería que requieren un acabado de espejo.
Contenido Neto: 425 ml.
Presentación: Envase rígido con tapa de seguridad para evitar derrames.
Fórmula: Emulsión con agentes abrasivos suaves de granulometría fina y solventes desengrasantes.
Compatibilidad: Altamente efectivo en bronce, cobre, acero inoxidable, aluminio, latón, cromo y plata.
Acción: Triple acción (Limpia, Pule y Protege).
Residuo: Deja una película protectora invisible que retrasa la oxidación futura.
Restauración Profunda: Elimina eficazmente el óxido superficial y la pátina oscura que se forma en metales como el cobre y el bronce, devolviendo el color y brillo auténticos.
Brillo Espejo sin Rayaduras: Sus componentes están diseñados para pulir la superficie de manera uniforme, logrando un acabado brillante sin dejar marcas circulares o daños en el material.
Protección Duradera: Al crear una barrera protectora, ayuda a que el metal resista mejor la humedad y el contacto con el aire, manteniendo el brillo por mucho más tiempo que los limpiadores comunes.
Fácil Aplicación: Su consistencia líquida cremosa permite una distribución sencilla sobre piezas de formas complejas, alcanzando rincones y grabados con facilidad.
Versatilidad de Uso: Ideal para una amplia gama de aplicaciones, desde antigüedades y trofeos hasta griferías, ollas de acero y partes cromadas de vehículos.
Agite bien el envase antes de usar. Aplique una pequeña cantidad del producto sobre un paño seco o esponja suave. Frote la superficie metálica con firmeza hasta que la suciedad o el óxido desaparezcan. Antes de que el producto se seque por completo, utilice un paño de algodón limpio y seco para lustrar y obtener un brillo intenso.
Nota: En objetos que estarán en contacto con alimentos (como ollas o cubiertos), asegúrese de lavar con abundante agua y detergente después de haber utilizado el limpiador de metales.